Covadonga es el enclave mítico de toda Asturias, por su papel en los acontecimientos históricos que dieron origen al inicio de la Reconquista, por sus espectaculares paisejes propios de un Parque Nacional y por su importancia como lugar de culto ancestral desde épocas anteriores al cristianismo. Se encuentra a 250 metros de altitud sobre el nivel del mar, en el fondo del valle del río Reinazo, justo en el punto de confluencia con el río Las Mestas.
Las aguas de este último vienen desde el alto valle de Orandi, en donde se sumen dentro de una cueva y de este modo llegan a Covadonga brotando al pie de la Cueva de la Virgen, formando una cascada que se conoce con el nombre de El Chorrón. Covadonga fue lugar de culto ligado primeramente a los ritos de fertilidad, las fuerzas de la naturaleza y el agua. Posteriormente cristianizado, se puede decir que desde el siglo VII hay constancia de dicho culto, así como la existencia de eremitas. A raíz de la victoria de Pelayo en el año 722 sobre las tropas musulmanas en la batalla de Covadonga atribuida a la ayuda divina, se fue generando un sentimiento de veneración que dio lugar a la creación de un primer Santuario de la Cueva, a la advocación de la Virgen de las Batallas.. Existen dos sepulcros románicos del siglo XII, situados dentro de la Colegiata de San Fernando, que atestiguan la existencia del monasterio medieval. Con el tiempo se establece un monasterio benedictino. Con el trascurso del tiempo el conjunto sufre diversas derrumbamientos, incendio, reconstrucciones, etc. Llegando hasta nuestros días El acceso a Covadonga desde Cangas de Onís se hace por El Repelao, situado un kilómetro antes, donde dice la leyenda que Pelayo fue aclamado como rey. En este lugar hay un obelisco que lo recuerda. Un poco más arriba, desde la carretera, enseguida se puede contemplar la Basílica, dominando desde su atalaya el paisaje. Continuando se entra ya en la explanada, en cuya entrada están colocados dos leones en mármol de Carrara, obra del italiano Marchesi. En la margen izquierda del Pozón, se sitúa la la Fuente de los Siete Caños, cuyas aguas brotan directamente de la penadle centro de una Cruz de la Victoria tallada en la roca. Se le atribuyen propiedades mágicas: “La Virgen de Covadonga, tiene una fuente muy clara, la niña que beba de ella, dentro de un año se casa”. La tradición dice que es preciso beber de los siete caños sin detenerse a tomar aliento. En la pared vertical de la peña, justo encima de la cascada cuyas aguas caen al Pozón, se encuentra la Cueva, a la que se puede llegar desde la explanada por una escalera de 101 peldaños. Los últimos 37 se denominan de la promesa y también se puede llegar a ellos desde la Colegiata, a través de un túnel excavado en la roca. En medio del recorrido hay un hueco en la pared donde están instaladas tres grandes cruces de piedra y desde el que tiene una magnífica panorámica de la Basílica. Saliendo fuera del túnel, camino de la Basílica y la Colegiata, se encuentra La Campanona, enorme campana de 4.000 Kg. de peso fabricada en Asturias para ser llevada en 1900 a la Exposición Universal de París en 1901, donde ganó el primer premio y medalla de honor. Además de Basílica y la Colegiata existen entre otros edificios dignos de mención la Casa Capitular, donde están los Archivos del Cabildo, y el Museo del Tesoro.

Los Lagos.-

Para muchas personas constituyen el símbolo por antonomasia del Parque. Están situados a una 12 kilómetros de Covadonga siguiendo una sinuosa carretera, que parte desde Covadonga, y desde la que salen numerosas sendas hacia diversos lugares. Aproximadamente en el Km. 3 hay una curva a la izquierda de la que sale un sendero que lleva a las majadas de La Trapa y Les Llerices, y continúa hasta el valle de Orandi, hermosísima vega donde se sume el río para aparecer en forma de cascada al pie de la Cueva de Covadonga. En el km. 5, subiendo la Huesera, sale otro sendero que va hacia Mestas de Con y la zona de Gamonedo, de afamado queso. Continuando por la carretera, llegamos al Mirador de la Reina hacia el km. 7, lugar de parada casi obligartoria por la hermosa panorámica que ofrece: al sur El Cornión; al este los Urrielles; al norte las sierras del Cuera, Ibeu, Escapa y Sueve, ya en la costa y al fondo el mar; al oeste la sierra de Covadonga. Casi en el km. 8 se puede ver a la izquierda la Peña del Elefante y a la derecha la majada de Teón, desde aquí se puede acceder al bosque del Pome, un hermoso hayedo. Continuando carretera arriba se pasa por el collado de Les Veleres que nos proporciona la primera vista sobre el lago Enol, collado entre el cerro de Sohornín y la Porra de Enol. Desde aquí se puede ir por una pista hasta la Vega de Enol. El lago Enol se encuentra a 1.070 metros de altura. Tiene 750 metros de largo, 400 de ancho y alcanza hasta 23 metros de profundidad. Las aguas del lago proceden de manantiales y del deshielo. Desde el Enol pueden divisarse las Peñas Santas y el Cornión. Incluso se pueden ver las cumbres de Los Urrielles. Por una senda que sale desde la parte norte del lago, se llega hasta el Mirador del Príncipe que domina la vega de Comeya. Si desde Les Veleres se continúa por la carretera aproximadamente un kilómetro más, se llega hasta el lago Ercina. Éste es más pequeño, menos de un tercio de la superficie del Enol y su profundidad solo alcanza 3 metros .